Ucrania ha lanzado ataques con drones en el interior de Rusia, dirigiendo sus esfuerzos contra una importante instalación industrial en la región de Udmurtia. El objetivo principal de estos asaltos fue una fábrica de misiles balísticos, con algunos informes señalando que se trataba específicamente de la planta productora de misiles «Oréshnik».
Como consecuencia de estos ataques, al menos once personas resultaron heridas, una de ellas de gravedad.