La selección de fútbol de Italia, la Azzurri, se encuentra en una profunda crisis tras no lograr clasificar para la Copa del Mundo, un «desastre» que ha repercutido en la cúpula de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC).
Como consecuencia directa de esta eliminación, Gabriele Gravina, el Presidente de la FIGC, ha presentado su dimisión. A él se suma Gianluigi Buffon, Jefe de Delegación del equipo nacional, quien también ha dejado su cargo. Asimismo, se reporta que Gennaro Gattuso, a quien una de las fuentes menciona como técnico de Italia, también ha salido de la Federación, marcando una significativa reestructuración del fútbol italiano tras este revés deportivo.