El artículo desmonta la noción popular de que la glándula pineal es un “tercer ojo” con habilidades visuales, explicando que, aunque en algunos vertebrados inferiores sí posee células fotorreceptoras que detectan la luz, en el ser humano su función principal es endocrina: produce melatonina, la hormona que regula los ritmos circadianos y el sueño. La pieza recorre la historia evolutiva de la pineal, su ubicación profunda en el cerebro y cómo, pese a estar rodeada de mitos esotéricos, la evidencia científica la sitúa como un regulador clave del sueño‑vigilia y de ciertos procesos estacionales, sin que posea ninguna capacidad de percepción visual como la de un ojo verdadero.
fuente:
http://www.abc.es/xlsemanal/ciencia/tercer-ojo-cerebro-glandula-pinealr-20260403173750-nt.html