La reciente desclasificación de documentos sobre el 23-F por parte del gobierno español ha sido ampliamente criticada por considerarse incompleta y selectiva, con varios medios tildándola de «fake» o un mero «aperitivo». Se señala que la información revelada omite secretos fundamentales y documentos clave necesarios para una comprensión integral del golpe de Estado, dejando fuera de la luz pública aspectos cruciales.
Entre los detalles que, según las publicaciones, aún permanecen ocultos o insuficientemente aclarados, se encuentran el alcance real de la participación del Rey Juan Carlos I (mientras algunos lo defienden como «salvador de la democracia», otros demandan más transparencia), la implicación del CESID (servicio secreto español), la función de las altas esferas militares y posibles influencias externas. Un ex-agente del CESID ha declarado haber vivido la participación de dicho servicio en el golpe, reforzando la percepción de que aún falta contexto y documentación esencial.