Estados Unidos ha reanudado las deportaciones de migrantes a Camerún, lo que ha generado un «escándalo» y profundas preocupaciones entre abogados y defensores de derechos humanos. Estas deportaciones se realizan de manera secreta y, según las denuncias, sin considerar adecuadamente las protecciones legales de los individuos involucrados.
Abogados han señalado que estos vuelos de deportación incluyen no solo a ciudadanos cameruneses, sino también a ciudadanos de terceros países, y han advertido sobre la falta de transparencia en el proceso. A pesar de las críticas, las deportaciones continúan, con reportes de nuevos vuelos hacia la nación centroafricana.