La moneda japonesa, el yen, ha alcanzado mínimos históricos frente al dólar estadounidense, una situación atribuida a la divergencia en las políticas monetarias de ambos países, con el Banco de Japón manteniendo una postura ultra-expansiva mientras la Reserva Federal ha endurecido la suya. Ante esta marcada depreciación, el gobierno de Estados Unidos y su Secretaria del Tesoro, Janet Yellen, están evaluando activamente una intervención «histórica» en el mercado de divisas para fortalecer el yen. Esta podría implicar la venta de dólares y la compra directa de yenes, o bien la implementación de mecanismos de «swap» de divisas.
Paralelamente, el influyente analista de criptomonedas Arthur Hayes ha propuesto una teoría según la cual la Reserva Federal podría intervenir indirectamente comprando bonos del gobierno japonés (JGB) a través de líneas de swap con el Banco de Japón. Hayes sugiere que esta acción, vista como una forma de flexibilización cuantitativa por parte de la Fed, inyectaría liquidez en el sistema financiero global y podría llevar a la inflación, beneficiando a activos escasos como Bitcoin. La especulación sobre estas posibles intervenciones ya ha generado movimientos en el mercado, buscando estabilizar el yen y mitigar las implicaciones económicas de su prolongada debilidad.