Ciudadanos españoles se encuentran en diferentes países de Oriente Próximo, como Dubái y Doha, viviendo la escalada de tensión regional tras los ataques de Irán contra Israel. Sus testimonios son variados: algunos describen momentos de gran angustia, con reportes de haber escuchado bombas, visto explosiones y misiles, y una sensación inicial de «sálvese quien pueda».
Sin embargo, otros españoles en la región, particularmente en los países del Golfo, relatan que, tras el impacto inicial, la situación se ha normalizado y que la percepción de peligro y la angustia son a menudo mayores desde España que en el terreno. A pesar de estas diferencias en la experiencia y percepción, la comunidad española en la zona está atenta a la evolución del conflicto y a las recomendaciones de seguridad.