Según un informe, en el área de Barcelona, el calor extremo es responsable de la muerte de aproximadamente 1.000 personas al año. De estas, el 62% son mujeres, lo que sugiere una mayor vulnerabilidad de este grupo demográfico ante las olas de calor. El estudio destaca la importancia de implementar medidas de mitigación y adaptación para reducir el impacto del cambio climático en la salud pública.
El área de Barcelona es particularmente sensible al calor extremo debido a su ubicación geográfica y su clima mediterráneo, lo que hace que las olas de calor sean frecuentes durante los meses de verano. El informe enfatiza la necesidad de tomar medidas urgentes para proteger a la población más vulnerable, especialmente a las mujeres, y para reducir el impacto del cambio climático en la salud pública.