El Puente de Glienicke, ubicado en Berlín, Alemania, es conocido como el «Puente de los Espías» debido a su historia como lugar de intercambio de agentes durante la Guerra Fría. Recientemente, se ha recordado su papel en este contexto, destacando su importancia en la historia de la inteligencia y la política internacional.
El puente, que conecta los distritos de Potsdam y Berlín, fue escenario de varios intercambios de espías y agentes secretos entre los Estados Unidos y la Unión Soviética durante la Guerra Fría. Estos intercambios eran parte de acuerdos diplomáticos para liberar a espías capturados y otras figuras clave. La noticia subraya la relevancia histórica del Puente de Glienicke como símbolo de la tensión y la diplomacia de la época.