El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) de España y el sector pesquero han llegado a un acuerdo para flexibilizar el nuevo Reglamento de Control de la Pesca. Esta medida responde a la presión y las protestas de la flota, incluyendo la de bajura y los pescadores valencianos, que habían expresado su preocupación por la rigidez de la normativa y sus dificultades de aplicación, llevando a algunos a parar su actividad o convocar huelgas.
Con este pacto, el Gobierno busca facilitar la operativa pesquera y proporcionar seguridad jurídica al sector. Las cofradías y la flota han recibido positivamente las flexibilidades, lo que ha llevado a la desconvocatoria de huelgas y al retorno a las faenas, si bien el sector se mantendrá vigilante para asegurar el cumplimiento y la efectividad de las nuevas condiciones acordadas.