El presidente húngaro, Katalin Novák, ha rechazado una enmienda constitucional propuesta por el primer ministro, Viktor Orbán, que permitiría destituir al presidente del Tribunal Constitucional, Tamás Sulyok. La medida fue vista como un intento de Orbán de consolidar su poder y control sobre el poder judicial. Novák, que pertenece al partido de Orbán, argumentó que la enmienda sería inconstitucional y que el presidente del Tribunal Constitucional solo puede ser destituido por motivos específicos establecidos en la ley.
La decisión de Novák ha sido vista como un gesto de independencia y un intento de mantener la separación de poderes en Hungría. La enmienda constitucional propuesta por Orbán había generado críticas y preocupaciones entre los opositores y los observadores internacionales, que la veían como un ataque a la independencia del poder judicial.