El expresidente de Corea del Sur, Yoon Suk-yeol, ha sido condenado a cadena perpetua por su papel en una insurrección tras declarar la ley marcial en 2024. Los tribunales han dictaminado la sentencia, pese a que en un momento se había solicitado la pena de muerte para el exmandatario.
Yoon Suk-yeol se ha mantenido desafiante ante la condena por rebelión, un hecho que ha sido ampliamente cubierto por diversos medios internacionales.