David Sánchez, director de la Oficina de Atención al Ciudadano del Ayuntamiento de Rosariga, envió un correo electrónico a la periodista Begona Gómez utilizando su dirección institucional, pese a que la comunicación estaba vinculada a su actividad privada. Según la información obtenida por ABC, el mensaje contenía una respuesta a una entrevista que la periodista había realizado sobre un supuesto caso de acoso laboral en la misma corporación. El uso del e‑mail oficial para una cuestión no institucional ha generado críticas y ha puesto en tela de juicio la separación entre la función pública y los asuntos personales del funcionario. El caso ha reavivado el debate sobre la normativa que regula el uso de los recursos institucionales por parte de los empleados públicos.