La Comisión Europea ha recordado a los gobiernos de la UE que deben adaptar sus políticas a la presión política y social que se está generando en torno a la crisis energética, la inflación y el coste de vida. En su reciente comunicado, Bruselas insta a que las medidas de apoyo al consumo y a la competitividad sean más efectivas y estén mejor coordinadas, para evitar una mayor fragmentación del mercado interno y reforzar la cohesión social. El mensaje subraya la necesidad de acciones rápidas y consensuadas que respondan a las demandas ciudadanas y a los retos macroeconómicos, sin perder de vista la sostenibilidad y la competitividad europea a largo plazo.