La pareja Barcelona, de origen marroquí, emigró a Barcelona en busca de una vida mejor. Sin experiencia previa en el sector, decidieron apostar por la marroquinería y, después de iniciar su negocio desde cero, lograron crear una marca de referencia en el sector. Su historia es un ejemplo de superación y dedicación, demostrando que, con esfuerzo y perseverancia, es posible construir un futuro mejor.
La pareja comenzó su aventura emprendedora en un pequeño apartamento en Barcelona, donde se dedicaron a aprender y mejorar sus habilidades en la creación de productos de cuero de alta calidad. Su dedicación y compromiso con la excelencia les permitió destacar en un mercado altamente competitivo, y su marca se convirtió en sinónimo de calidad y estilo.