La calle Gran de Gràcia de Barcelona esconde un secreto: en el número 116 se encuentra un edificio que fuera en el pasado la fábrica de juguetes de la familia Berenguer, también conocida como «La Casa del Pelargonium» cuyo nombre se debe a la flor que adornaba la época el edificio durante todo el mes de mayo.
El edificio en cuestión es un trabajo del también arquitecto barcelonés, Josep Puig i Cadafalch, de 1901.