Se han encontrado 33 cadáveres de mujeres y niños en el desierto de Sudán. Las víctimas eran migrantes que intentaban llegar a Libia y posteriormente a Europa. Los cuerpos fueron hallados en un área remota del desierto, cerca de la frontera con Libia. La causa de la muerte no se ha confirmado, pero se sospecha que podrían haber fallecido debido a la deshidratación y el agotamiento. La situación ha generado preocupación por la seguridad de los migrantes que intentan cruzar el desierto en busca de una vida mejor.
La zona donde se encontraron los cadáveres es conocida por ser un punto de tránsito para migrantes que intentan llegar a Europa. La ruta es peligrosa y muchos migrantes han perdido la vida en el intento. La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la situación y ha llamado a los gobiernos a tomar medidas para proteger a los migrantes y prevenir estas tragedias.