El pasado miércoles, durante el juicio por los presuntos delitos de tráfico de influencias que se sigue contra el exalcalde de Badajoz y exdiputado del PSOE, David Sánchez, el fiscal ha denunciado la presencia de testigos independientes vinculados al partido. Según el ministerio fiscal, algunas de las personas que declaran en el proceso son “testigos intervinientes” de la propia organización socialista, lo que, según la acusación, podría implicar una falta de imparcialidad y un intento de controlar la narrativa del caso. La defensa de Sánchez ha rechazado estas acusaciones, señalando que los testigos citados son ciudadanos ordinarios que no forman parte del aparato oficial del PSOE y que su testimonio es legítimo y necesario para esclarecer los hechos investigados.
En la audiencia, el juez ha tomado nota de la polémica y ha ordenado que las partes presenten sus alegaciones sobre la idoneidad de los testigos antes de decidir si se les permite continuar en el proceso. El caso, que se está siguiendo de cerca en la región, sigue sin resolverse y continúa generando controversia tanto dentro como fuera del partido.