El puente Hong Kong-Zhuhai-Macao, la infraestructura de cruce marítimo más larga del mundo con 55 kilómetros de extensión, ha alcanzado la cifra de diez millones de vehículos registrados desde su apertura en 2018. Esta megaobra, que conecta tres importantes puntos económicos de China, ha visto un incremento notable en su tráfico recientemente, impulsado especialmente por la política «Northbound Travel for Hong Kong Vehicles», que facilita el desplazamiento de automóviles privados entre la región y la China continental.
A pesar de las críticas iniciales sobre su coste y la viabilidad del proyecto, la infraestructura se ha consolidado como una pieza clave para la integración logística y turística en la zona de la Gran Bahía. El flujo constante de usuarios subraya su importancia creciente como nexo de comunicación para el transporte de pasajeros y mercancías en una de las áreas más densamente pobladas y económicamente activas del planeta.