El economista que predijo la crisis financiera de 2008, Nouriel Roubini, advierte que la próxima crisis económica podría ser incluso peor. Roubini, conocido como «Dr. Doom», señala que el mundo se encamina hacia una «mega-crisis» o estanflación, un escenario que combina lo peor de la década de 1970 (alta inflación) con lo peor de 2008 (una severa crisis de deuda y recesión).
Entre los factores que contribuyen a esta sombría perspectiva se encuentran los niveles récord de deuda pública y privada a nivel global, shocks de oferta persistentes (pandemia, guerra en Ucrania) que impulsan la inflación, y un endurecimiento monetario agresivo por parte de los bancos centrales para combatirla, lo que podría desencadenar una profunda recesión. Además, la capacidad de los gobiernos y bancos centrales para intervenir es mucho más limitada que en 2008, lo que agrava el riesgo de un colapso económico más severo y prolongado, afectando activos y mercados en todo el mundo.