El Partido Popular (PP) está intensificando sus esfuerzos para establecer acuerdos de gobierno con Vox en varias comunidades autónomas, incluyendo Extremadura, Aragón y Castilla y León. Tras la victoria del PP en las elecciones castellanas, donde no obtuvo mayoría absoluta, la formación ha rebajado su tono y confía en cerrar estas negociaciones de pactos regionales antes de las elecciones andaluzas.
Este acercamiento se produce en un contexto donde el poder negociador de Vox parece fortalecerse, con análisis que sugieren que el partido podría ganar escaños si se celebraran elecciones generales actualmente. Ambas formaciones son instadas a asumir una «responsabilidad compartida» para asegurar la formación de mayorías estables, reflejando la necesidad del PP de contar con el apoyo de Vox para gobernar en diversas regiones de España.