Las filtraciones sobre los futuros iPhone 18 Pro y 18 Pro Max, cuya llegada se anticipa en los próximos años, sugieren una apuesta significativa de Apple por la potencia y la autonomía. Se esperan importantes mejoras en el rendimiento del procesador y en la capacidad de la batería, junto con avances en el sistema de cámara para ofrecer una experiencia fotográfica superior.
No obstante, estas mejoras podrían conllevar un compromiso en el diseño. Diversos reportes indican que los nuevos modelos, particularmente el iPhone 18 Pro Max, podrían aumentar su grosor y peso, llegando a ser potencialmente el smartphone más pesado de Apple hasta la fecha. Esta tendencia hacia un dispositivo más robusto, priorizando la funcionalidad sobre una estética más delgada, ha sido interpretada como una «mala noticia» por algunos usuarios que esperan un diseño más ligero y ergonómico.